Vinos en lata: barreras a derribar en el mundo

By CLAUDIA CORIN - 6:05




De un tiempo a esta parte hay un cierto “run-run” sobre el vino envasado en lata, artículos en prensa generalista. Ya sabemos que cuando el río suena…

Hay artículos muy completos.  Hasta en una feria tan importante como Prowein se han interesado en el tema. Así que esto no parece una moda pasajera.

Las barreras que se presentan con los nuevos envases son varias. La más importante es el marco mental implantado a fuego del trinomio vino-corcho-botella que durante siglos ha sido la única manera de vender vino envasado.

Hasta la llegada del brick no había alternativa. La segunda es que los envases que han ido surgiendo se han planteado como una bajada de costes para los vinos más baratos, pero nunca se plantearon como una opción seria para vinos de calidad; basta una vuelta por un supermercado. Sólo algunos bag in box se lo han planteado quizás porque han surgido en tiempos en los que sostenibilidad, huella de carbono, etc., les han aportado una ventaja competitiva en mercados exigentes.

El trinomio antes aludido se rompió por el lado del corcho: los problemas de TCA crearon una gran desconfianza en bodegas y mercados, y paulatinamente los cierres alternativos se han ido haciendo hueco y ya no espantan a casi nadie. Barrera superada, queda reducido el trinomio a binomio vino-vidrio ¿se puede romper? Vamos a ver qué pasa con las latas.

En primer lugar, la fabricación del envase está capitalizada por grandes grupos multinacionales. Esto implica grandes tiradas, costos altos en los cambios; o sea centrados en vinos y cervezas. 

En segundo lugar, las máquinas de envasado tienen el mismo problema: fabrican líneas de producción de alto rendimiento. Esto implica una inversión muy alta para un negocio incierto. Pero la italiana GAI ya anuncia una línea de bajo rendimiento y asequible que presentará en SIMEI.

Pero el más importante está dentro del propio sector, si no se cree en algo no funcionará. Profesionales de la exportación me han comentado las oportunidades de negocio perdidas por falta de proveedores y eso es un drama. Además los que están funcionando lo hacen con cierta “discreción”.

También resulta muy complicado para el enólogo encontrar información de los requisitos del vino, tecnología, variabilidad de producto, conservación o caducidad. Hay un velo misterioso que lo cubre todo.

lagacetadelvino

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